Guía de ingredientes

Col morada

La col morada, también llamada lombarda o repollo morado, es una col de hojas apretadas y color violeta. Se puede servir cruda para conservar su textura crujiente o cocinar en salteados, guarniciones, sopas y platos asados.

Col morada
Foto de Atlantic Ambience en Pexels · Pexels License
Categoría
Verduras y hortalizas
Estado
Fresco
Unidad habitual
tazas
Ficha editorial

Qué es

La col morada es una variedad de col de cabeza compacta, conocida también como lombarda, col roja o repollo morado. Pertenece a la familia de las Brassicaceae, como otras coles. Su color puede variar entre tonos rojos, morados y azulados; esa variación está relacionada con las antocianinas y también puede depender de las condiciones de cultivo. Tiene hojas firmes y apretadas, y un sabor suave con un matiz ligeramente dulce. Se vende fresca, entera o cortada, y se puede comer cruda o cocinada. No debe confundirse con otras verduras de color morado que no son coles.

Cuándo usarlo

Elige col morada cuando quieras aportar color intenso y textura crujiente a una ensalada, una ensalada de col o un plato de verduras. Cruda y cortada fina funciona bien como contrapunto fresco de ingredientes suaves o cremosos. Cocinada resulta práctica como guarnición, en sopas o en salteados, y combina con preparaciones agridulces. Se encuentra especialmente asociada a los meses fríos, aunque su disponibilidad concreta puede variar según el mercado.

Cómo usarlo

Retira las hojas exteriores que estén dañadas y corta la cabeza en cuartos. Quita el corazón duro y rebana o ralla las hojas al grosor que necesite el plato; los cortes finos son cómodos para ensaladas y los más gruesos conservan más presencia en preparaciones cocinadas. Para una ensalada, mézclala con un aliño y añade ingredientes crujientes o fruta. También puedes saltearla, cocerla, asarla en cuartos o prepararla encurtida. El vinagre o el limón aportan acidez y contrastan con su sabor ligeramente dulce. Ajusta el corte y la cocción a la textura deseada.

Sabor y textura

Tiene un sabor vegetal suave, con un matiz ligeramente dulce, y una textura firme y crujiente cuando está cruda. Al cortarla fina se integra con facilidad en ensaladas; al cocinarla se ablanda, aunque puede conservar algo de mordida. Su color es característico, pero la tonalidad de cada cabeza puede variar entre rojo, morado y azul violáceo.

Cómo elegirlo

Busca una cabeza compacta, firme y pesada para su tamaño, con hojas exteriores de aspecto fresco. Evita las piezas con manchas extensas, agujeros o zonas visiblemente deterioradas. La intensidad del color no es un indicador único de calidad: la tonalidad puede variar de forma natural. Si compras col ya cortada o envasada, comprueba que el producto y el envase estén en buen estado y revisa su etiqueta.

Conservación

Guarda la col entera en el frigorífico, sin lavarla hasta el momento de usarla. Una bolsa perforada permite cierta ventilación. Si solo necesitas una parte, puedes conservar el resto y volver a cortarlo cuando lo necesites. La duración depende de su estado inicial y de las condiciones de almacenamiento, así que revisa la pieza y sigue las instrucciones del envase cuando las haya.

Sustituciones

El repollo o la col blanca pueden sustituir a la col morada cuando lo importante sea una textura crujiente de col; el plato perderá el color violeta característico. La col picuda morada es otra opción si buscas una col de aspecto y sabor suave, aunque su forma y textura no son idénticas. Ajusta el corte y la cocción al tipo de col elegido.

Errores frecuentes

Cortarla en trozos demasiado grandes para una ensalada puede hacer que resulte menos cómoda de comer y que el aliño se distribuya de forma desigual. No elijas solo por el tono: comprueba también que la cabeza esté firme y compacta. Si buscas conservar una textura crujiente, evita cocinarla más de lo que requiere la receta.

Seguridad y alérgenos

Sigue las indicaciones de conservación y uso del envase cuando estén disponibles. Si se vende sin envasar, pregunta al comercio si necesitas información sobre su manejo o presentación. Desecha las partes que estén visiblemente deterioradas y utiliza utensilios limpios.

Usos culinarios

  • Ingrediente crujiente para ensaladas y ensaladas de col
  • Guarnición cocida para platos principales

Técnicas recomendadas

  • Cortar o rallar finamente para servir cruda
  • Saltear, cocer, asar o encurtir

Combina bien con

  • Manzana y pera
  • Vinagre o zumo de limón
  • Cebolla y zanahoria
  • Cerdo asado o pollo

Preguntas frecuentes

¿La col morada se puede comer cruda?

Sí. Se puede cortar o rallar fina y añadir a ensaladas y ensaladas de col para aportar color y textura crujiente.

¿Cómo se puede cocinar la col morada?

Se puede saltear, cocer, asar o encurtir. El corte y el método determinan si queda más firme o más tierna.

¿Por qué cambia el tono de la col morada?

Las cabezas pueden variar entre tonos rojos, morados y azulados. La coloración se relaciona con pigmentos llamados antocianinas y puede variar con las condiciones de cultivo.

Por 100 g

Valores nutricionales estimados

29 kcal / 122 kJ
Grasas
0,09 g
Grasas saturadas
0,01 g
Hidratos de carbono
6,94 g
Azúcares
3,32 g
Fibra
2,6 g
Proteínas
1,51 g
Sal
0,61 g

Valores de referencia por 100 g del alimento seleccionado. Pueden variar según la variedad, el origen, la marca y el procesado.

Fuentes y revisión: USDA FoodData Central vía Linkses · Cabbage, red, cooked, boiled, drained, with salt

Datos actualizados:

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