Guía de ingredientes

Caldo

El caldo es un líquido de sabor que puede servirse por sí solo o emplearse como base para sopas, cremas, guisos, arroces y salsas. Su composición y concentración varían según los ingredientes y el uso previsto.

Caldo
Ilustración de ingrediente generada con IA.
Categoría
Salsas y condimentos
Estado
Líquido
Unidad habitual
ml
Ficha editorial

Qué es

El caldo es un líquido culinario obtenido al cocer en agua uno o varios ingredientes, como carne, pescado o verduras. La preparación puede incorporar hierbas y otros elementos aromáticos, y el líquido resultante se utiliza solo o como parte de otro plato. Hay caldos de distintos tipos; por eso, el nombre no indica una composición única ni un sabor uniforme. Un caldo puede ser más ligero o más concentrado, y algunos líquidos concentrados se describen como fondos. El caldo tampoco equivale necesariamente a una sopa terminada: puede ser una base que recibe después otros ingredientes. En esta ficha, “caldo” se refiere a esa categoría amplia de líquidos culinarios, no a una receta concreta ni a un producto con ingredientes fijos.

Cuándo usarlo

Usa caldo cuando quieras aportar sabor líquido a una preparación o cocinar ingredientes en un medio distinto del agua sola. Puede formar la base de una sopa o una crema, integrarse en guisos y estofados, o acompañar la cocción de arroz y otros cereales. También puede emplearse en salsas. Escoge una variedad que concuerde con el plato: vegetal para una preparación de verduras, o de carne, ave o pescado cuando esos sabores sean apropiados. Si el caldo está concentrado, ten en cuenta que su intensidad puede dominar una preparación delicada; añádelo de forma gradual y prueba el resultado.

Cómo usarlo

Lee la etiqueta si usas un caldo envasado: la denominación, los ingredientes y las instrucciones de conservación y uso pueden variar según el producto. Añádelo como líquido a una sopa, crema, guiso, salsa o preparación de arroz, de acuerdo con la receta. Para cocinar cereales o pasta, úsalo como líquido de cocción solo si el perfil del caldo combina con los demás ingredientes. En una preparación casera, los ingredientes se cuecen en agua y pueden aromatizarse con verduras, hierbas o especias; durante la cocción es habitual retirar la espuma que aparezca. Para obtener un líquido más concentrado, se puede reducir un caldo, aunque el resultado tendrá un sabor más intenso. Prueba antes de ajustar el plato, ya que los caldos y productos envasados no comparten necesariamente la misma composición o concentración.

Sabor y textura

El sabor depende de los ingredientes y de cuánto se haya concentrado el líquido: un caldo vegetal no sabe igual que uno de carne o pescado. Puede ser ligero o más intenso y concentrado; no se puede atribuir una textura o un perfil aromático único a todos los caldos.

Cómo elegirlo

Comprueba qué tipo de caldo compras y revisa la lista de ingredientes, porque la palabra “caldo” no garantiza una composición determinada. Elige una variedad que combine con la receta y consulta las indicaciones del envase sobre uso y conservación. Si necesitas evitar un ingrediente o alérgeno, verifica la etiqueta del producto concreto.

Conservación

Las instrucciones de almacenamiento dependen del producto y de su presentación. En el caso de un caldo envasado, sigue las indicaciones de conservación y uso de su etiqueta, especialmente después de abrirlo. Para un caldo preparado en casa, evita dejarlo sin atender y aplica prácticas prudentes de manipulación; esta ficha no asigna un plazo universal de conservación para todas las recetas.

Sustituciones

Puedes cambiar un caldo por otro tipo —por ejemplo, vegetal en lugar de carne o pescado— si su sabor encaja con los demás ingredientes. También puede sustituirse por otro caldo de carne, ave o pescado, según la receta. Como cada variante tiene un perfil y una concentración propios, el resultado puede cambiar; prueba y ajusta la preparación.

Errores frecuentes

No des por hecho que todos los caldos tienen los mismos ingredientes, sabor o concentración. Elegir uno que no combina con el plato puede alterar el resultado, y un caldo concentrado puede imponerse a sabores delicados. No confundas automáticamente caldo con sopa terminada o con fondo concentrado; comprueba también las instrucciones y los ingredientes del envase.

Seguridad y alérgenos

En los productos envasados, consulta los ingredientes y sigue las instrucciones de conservación y uso de la etiqueta. Si la información sobre alérgenos o conservación es importante para ti, verifica el producto concreto en lugar de asumir que todos los caldos son iguales.

Usos culinarios

  • base líquida para sopas y cremas
  • líquido de cocción para guisos, arroces y salsas

Técnicas recomendadas

  • cocer a fuego suave para extraer sabor
  • desespumar durante la cocción
  • reducir para concentrar el líquido

Combina bien con

  • verduras y hierbas aromáticas
  • carne, pescado o marisco, según el tipo de caldo
  • arroz, pasta y otros cereales

Preguntas frecuentes

¿El caldo es lo mismo que la sopa?

No necesariamente. El caldo es un líquido que puede servirse solo o utilizarse como base; una sopa puede incluir caldo y otros ingredientes.

¿Qué tipos de caldo hay?

Entre las variedades habituales están los caldos de verduras, carne, ave y pescado. La composición concreta depende de cada preparación o producto.

¿Puedo sustituir un caldo por otro?

Sí, si el sabor combina con el plato. Un caldo vegetal puede reemplazar uno de carne o pescado en ciertas recetas, pero el perfil final cambiará.

Por 100 g

Valores nutricionales estimados

6 kcal / 24 kJ
Grasas
0,07 g
Grasas saturadas
0,03 g
Hidratos de carbono
1,02 g
Azúcares
0,57 g
Fibra
0 g
Proteínas
0,23 g
Sal
0,76 g

Valores de referencia por 100 g del alimento seleccionado. Pueden variar según la variedad, el origen, la marca y el procesado.

Fuentes y revisión: USDA FoodData Central vía Linkses · Soup, SWANSON, vegetable broth

Datos actualizados:

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